Historia y Legado de la Brigada de Infantería Ligera Galicia VII

Ayer estaba conversando con un buen amigo sobre las brigadas de élite en España. Fue una charla interesante, porque mientras hablábamos de las que más se destacan, me vino a la cabeza una de las más cercanas a mi: la BRILAT. Para algunos, es de élite, pero para otros, carece de la flexibilidad táctica que deberían tener estas unidades. Esta ambigüedad es lo que me llevó a reflexionar sobre la BRILAT y su presencia en mi vida cotidiana, ya que, aunque no es la más conocida a nivel nacional, siempre ha estado en boca de muchos, especialmente en mi pueblo.
En mi localidad, siempre se ha hablado de la BRILAT, aunque la base más cercana a mi pueblo es la EVA-10, que se encuentra a tan solo 25 kilómetros. A pesar de la proximidad de la primera, la BRILAT, que está a 70 kilómetros, es la que más se conoce. Esto me ha generado mucha curiosidad: ¿por qué esa percepción de cercanía a pesar de la distancia? Esta base ha sido el referente militar en muchas conversaciones locales, y hasta el día de hoy me sigo preguntando cómo, en un pueblo donde la base de la EVA-10 está a solo unos minutos, se conoce más la BRILAT. ¿Es por su historia, por su presencia constante o simplemente por su nombre?
La historia de la BRILAT es tan interesante como su propia evolución. La Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable Galicia VII se ha ido transformando a lo largo de los años, desde su creación en 1966, como parte de la Fuerza de Intervención Inmediata, hasta su denominación actual. A lo largo de los años, ha absorbido distintas unidades de élite y ha pasado por diferentes fases de reorganización, cada una adaptándose a los tiempos y a las exigencias del ejército.
Aunque la BRILAT es conocida principalmente por su rapidez y su capacidad para moverse rápidamente en cualquier tipo de terreno, no ha sido la unidad más destacada en términos de operaciones militares intensas. Esta imagen de “unidad de élite” ha sido algo que muchos se han cuestionado a lo largo de los años, ya que, más allá de las capacidades individuales de sus miembros, la Brigada ha sido más conocida por su capacidad de acción rápida que por sus intervenciones directas en conflictos bélicos.
Lo curioso es que la BRILAT, a pesar de su vinculación con el concepto de “élite”, no siempre ha tenido el mismo peso en el imaginario colectivo. A menudo se la ve como una unidad que, si bien tiene capacidad de reacción rápida, no siempre es la primera opción cuando se habla de operaciones más complejas o de gran escala. Sin embargo, lo que sí es indiscutible es su capacidad de reacción ante situaciones de emergencia, lo que la hace indispensable para el ejército español.
Al pensar en la BRILAT, me viene a la mente la estética del soldado que forma parte de ella. Muchos la asocian con los uniformes de camuflaje, las botas de combate, el casco de guerra y la actitud disciplinada que caracteriza a los hombres y mujeres que componen esta unidad. El soldado de la BRILAT es la imagen de la profesionalidad, del compromiso y de la capacidad de enfrentarse a cualquier desafío.
A través de los años, la BRILAT ha mantenido una identidad muy clara dentro del Ejército español, sobre todo en Galicia, donde se ha convertido en un referente no solo militar, sino también social. En este sentido, es importante destacar que, aunque esta unidad ha sido de las más prestigiosas, no ha escapado de críticas. Mientras unos la consideran el modelo a seguir, otros consideran que su imagen está algo desfasada y que se necesita una mayor evolución para adaptarse a los nuevos tiempos. Esto, sin embargo, no resta valor a su historia ni a la importancia de su presencia en la defensa del país.
Para muchos, la BRILAT es sinónimo de solidaridad, disciplina y lealtad, cualidades que no se pueden pasar por alto. Desde su sede en Pontevedra, se proyecta una imagen de fortaleza y de compromiso, que trasciende más allá del ámbito militar. En mi entorno, y por lo que he escuchado de otras personas, la BRILAT representa un símbolo de unidad y de fuerza, un ejemplo para aquellos que buscan servir a su país con honor.
Es fascinante pensar cómo una base que está a tan pocos kilómetros de mi casa ha conseguido captar tanto la atención. La historia de la BRILAT y sus diferentes fases de transformación nos hablan de una unidad que no solo ha estado a la vanguardia del ejército español, sino que también ha sabido adaptarse a los cambios y desafíos de cada época. Y, como bien se dice en el lema de la Brigada: «Del pasado honor, del presente orgullo».
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